Málaga, una ciudad insostenible entre su cementera y sus arboricidios

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Málaga maltrata y tala sus árboles sistemáticamente

Foto muy triste: Málaga maltrata y tala sus árboles sistemáticamente

Ante la conmoción por las talas de árboles en Arraijanal, podemos afirmar rotundamente que no: Málaga no es una ciudad sostenible pero… ¿hasta qué punto no lo es? Para evaluar el nivel de sostenibilidad de esta ciudad, hemos preguntado a varios de sus habitantes sobre diez puntos claves para una ciudad sostenible. ¿Qué es lo que nos han dicho? Recorramos estos diez puntos y hagamos un resumen de datos para la ciudad de Málaga.

Recordemos que, como todas las ciudades, Málaga la hacen los malagueños, y aunque el ayuntamiento tiene mucha responsabilidad, no todo lo negativo es culpa suya. Cada ciudadano debe evaluar y reducir su nivel de responsabilidad.

Los diez puntos de la sostenibilidad aplicados a Málaga

Málaga, ciudad que odia a sus árboles

  1. Parques y árboles: Málaga adquiere en este punto una nota muy baja, pues es una ciudad famosa por lo poco que su ayuntamiento respeta a los árboles. Como ejemplo, recientemente han arrasado con todos los árboles de una zona de la calle Plutarco. El ayuntamiento tala y poda los árboles indiscriminadamente a pesar de las quejas de los vecinos, planta especies exóticas y no promueve que sus parques sean ecológicos. Tampoco hay zonas para flora salvaje, la cual es aniquilada con cortadoras de gasoil. Por otra parte, ajenos al ayuntamiento proliferan algunos huertos urbanos con bastante éxito, como El Caminito. También hay que resaltar la propuesta de crear un “Bosque Urbano” en los terrenos que fueron de Repsol, pero el ayuntamiento prefiere construir, a pesar de las miles de firmas que avalan ese proyecto verde.
  1. Energía renovable distribuida: Las ciudades que no generan su propia energía son descaradamente insostenibles. Desde las instancias locales no se fomentan decididamente las energías renovables. Las cubiertas de los edificios apenas cuentan con energía renovable (ni siquiera para agua caliente con el ahorro económico que ello supone en la capital de la “Costa del Sol”). Tampoco en los tejados de Málaga abundan los techos verdes ni los huertos urbanos. Las turbinas en las conducciones de agua es algo que para esta ciudad parece ciencia-ficción. Aunque algunos ciudadanos malagueños tienen su contrato en eléctricas con energía renovable 100%, otros son reacios a cambiar. Las administraciones, por su parte, no muestran interés en cambiar nada. Ya hay más de 100 ciudades que usan al menos el 70% de su electricidad renovable, y algunas ya llegan al 100%.
  1. Diseño y cohesión de la ciudad: Los barrios deben contener todo lo que la gente necesita (trabajo, compras, ocio, colegios, ambulatorios…) para evitar que tengan que trasladarse. En este punto, Málaga obtendría una nota algo mejor pues los barrios suelen mezclar negocios, colegios… aunque, por otra parte, mucha gente vive lejos de donde trabaja, lo que ha obligado a construir carreteras que circundan la ciudad y que se colapsan sistemáticamente todos los días a ciertas horas. El centro de Málaga se está despoblando y convirtiéndose en un decorado para turistas. Por otra parte, proliferan las zonas de ocio alejadas de donde la gente vive (Marenostrum o Plaza Mayor son dos ejemplos claros de ocio insostenible pensados para el consumo, pues apenas tienen bancos o fuentes de agua potable). También hay barrios marginales (como La Palmilla o Los Asperones) y bastante desigualdad, pues no es raro ver gente rebuscando en los contenedores de basura. La gentrificación se ceba también en Málaga con una espectacular subida de los alquileres en ciertas zonas.
  1. Transporte sostenible y diseñar la ciudad para peatones y ciclistas: Málaga ha diseñado la ciudad para los coches. Veamos unos detalles:

    • Málaga tiene pocas zonas peatonales, aunque en esto ha mejorado algo en los últimos años. La ciudad no cuenta con señales que indiquen la distancia a pie entre sitios emblemáticos.
    • Respecto a los carriles bici hay que decir que en Málaga están exageradamente mal trazados, destrozados, mal señalizados y mal conectados. Por tanto, muchos ciclistas habituales prefieren ir con los coches. Pintar un trozo de acera no es hacer un carril bici. El carril bici debe quitar espacio a los coches, no a los peatones y estar bien separado de ambos, para evitar accidentes. Para hacer un mal carril bici, es mejor no hacer nada.
    • A su favor, podemos decir que la ciudad cuenta con un sistema de alquiler de bicicletas que funciona bastante bien y basta con tener la tarjeta de transportes de la EMT (los primeros 30 minutos de uso son gratis).
    • La planificación del transporte público en Málaga es, en general, buena, aunque es mejorable en algunos aspectos (por ejemplo, muchos alumnos universitarios se quejan de tener que hacer trasbordo para llegar a la ampliación de la universidad, cuando sería más fácil alargar algunas líneas los días entre semana). Como punto negativo, no se puede montar la bicicleta en los autobuses (ni dentro ni fuera), pero al menos hacer trasbordo es gratis.
    • Málaga apenas limita el uso del coche privado: En esto, las ciudades deberían copiar a Copenhague, donde se usa mucho la bici porque es la forma más cómoda de llegar a todos los sitios. Está demostrado que cuando el coche no puede usarse para ir a cualquier lugar, la gente busca alternativas y se acostumbra a dejar el coche aparcado. En materia de coche eléctrico, toda España está muy retrasada, pero en esa situación, Málaga no es de las peores ciudades, gracias al plan ZeN2ALL y a discretas ayudas de la Junta de Andalucía. A favor, hay que decir que están creciendo las zonas 30 (zonas o carriles en los que no se puede circular a más de 30).
  1. Economía circular y local:
    • El reciclaje en Málaga funciona tan mal como en el resto de España. Es un problema nacional que nadie quiere abordar, a pesar de existir soluciones sencillas y efectivas: SDDR para envases reutilizables e impuestos que desincentiven los envases de un solo uso. Pero además de eso, en Málaga los ciudadanos no saben o no quieren reciclar, como se demuestra echando un vistazo a lo que tiran a la basura convencional.
    • Por otra parte, los contenedores de reciclaje están repartidos de forma aleatoria. En cada punto deberían estar los tres contenedores (azul, amarillo y verde), pero no es así. Y en ciertos sitios (por ejemplo, en las zonas donde abundan restaurantes) debería haber varios del mismo color para evitar que se llenen. Si un contenedor se llena, lo que se deja fuera lo suelen recoger los basureros y no se recicla. Y si llamas para que pongan un contenedor en algún sitio, no suelen hacer caso, incluso aunque esté justificado. Por ejemplo, en sitios donde se reúnen los jóvenes, no ponen contenedores si no hay viviendas cercanas, aunque las botellas se amontonen por el suelo o desborden las papeleras.
    • Málaga cuenta con puntos limpios pero, como en el resto de España, nadie ha puesto en marcha mecanismos que faciliten reutilizar lo que allí llega, incluso aunque sean aparatos o materiales útiles. En la ciudad hay contenedores para pilas y aceite usado, pero muchos ciudadanos ni saben que existen o no los usan porque no saben donde están o están muy lejos.
    • Málaga tiene vertederos en malas condiciones como en Churriana, o en el polígono San Rafael. Estos datos y otros muchos, nos llevan a concluir que el reciclaje en Málaga es inadecuado y que tanto el ayuntamiento como los ciudadanos incumplen sistemáticamente sus obligaciones.
    • No hay, que sepamos, incentivos de las administraciones para que los productos locales se queden en la región y no tengan que viajar lejos.
    • El basurero de Málaga, por su parte, produce compost con la basura, pero como la gente mezcla ahí todo tipo de residuos y no existe un contenedor propio para la basura orgánica, el compost no es de calidad y por tanto no tiene mucha demanda. Sería urgente poner un contenedor propio para basura orgánica.
    • Es alucinante que mucha gente en Málaga cambie el aceite al coche, dejando el aceite tirado en plena calle, pero más alucinante es que el ayuntamiento no haya ya destruido la rampa de obra que permite hacerlo, después de varias denuncias (en concreto en la zona de Sacaba).
  1. Limpieza y salud: En este punto hay mucho que decir respecto a Málaga, pero resumamos:
    • Limpieza: Los vecinos de Málaga no cuidan bien su ciudad y esto no es culpa del ayuntamiento, sino de los ciudadanos. La ciudad está llena de papeles, escombros, plásticos, bolsas… y se nota una gran diferencia entre la ciudad de Málaga y los pueblos de Málaga. El ayuntamiento debería entender que las hojas de los árboles no son suciedad y que quitarlas con máquinas sopladoras contamina en exceso. Las aceras blancas o rojas requieren mayores gastos de limpieza que las grises de toda la vida. En Málaga es fácil encontrar colillas por el suelo y hasta huevos rotos el día de Halloween (porque la educación no alcanza a enseñar que con la comida no se juega).
    • Contaminación: Málaga tiene demasiados focos contaminantes, pero vamos a citar tres de ellos. El primero, sin lugar a dudas es la cementera de La Araña que hace que Málaga sea la capital de provincia más contaminante de toda Andalucía. En segundo lugar, la central eléctrica en Campanillas propiedad de Endesa, que es la empresa más contaminante de Andalucía y de España. En tercer lugar, las depuradoras de aguas residuales que, al menos cuando llueve, no dan abasto y sueltan al mar aguas fecales sin depurar. Mención a parte merece el problema de las cosas que no se deben tirar al váter: una reciente campaña informativa enseñaba a los malagueños a no tirar al váter las toallitas húmedas pero nada se decía de bastoncillos de los oídos o aceites. También los vecinos se quejan del ruido en la calle, tanto del tráfico como en las zonas de ocio. El ruido tiene varias soluciones efectivas, pero hay que aplicarlas y la principal es educar y concienciar.
    • Salud: En Málaga hay muchos gimnasios, pero no hay (que sepamos) actividades de gimnasia en grupo para todas las edades en sitios públicos. En Málaga se fuma en la calle aunque llegue el humo a la gente cercana. Sabemos que hay edificios con amianto, pero aún no hay una lista oficial ni planes para eliminar ese peligroso material. Por otra parte, los hospitales de Málaga son referente nacional en muchos casos, aunque a veces se colapsan. En muchos lugares de la ciudad hay columpios para niños y aparatos de gimnasia para adultos, y la ciudad cuenta con buenos paseos marítimos para pasear o patinar.
    • Comida: No hay datos que sepamos sobre la comida de los colegios, pero sin duda no es ecológica como norma. En Málaga hay pocos restaurantes vegetarianos y no es fácil comprar alimentos ecológicos y locales, aunque la oferta va creciendo. Especialmente interesante resulta la oferta de la cooperativa Guadalhorce ecológico. En Málaga, sin duda, es más fácil comer una hamburguesa que un plato de legumbres de cocina mediterránea.
  1. Ahorro de electricidad y otros recursos: Aquí se pueden incluir cientos de temas e ideas, pero citaremos solo algunas:
    • Málaga tiene muchos semáforos que podrían desaparecer, sustituyéndolos por rotondas o pasos de peatones elevados.
    • El tipo de iluminación en Málaga es muy deficiente. Un ejemplo de contaminación lumínica y despilfarro son las farolas encendidas de día tanto en invierno como en verano, y la iluminación excesiva en zonas poco transitadas durante toda la noche. La iluminación navideña puede ser bonita, pero no es sostenible. Sería más sensato que se circunscribiera solo al centro, para ahorrar costes económicos y ambientales.
    • Málaga no tiene planes de comprar la electricidad directamente en el mercado mayorista como, por ejemplo, el ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid, el cual ahorra así 400.000 euros al año. ¿Cuánto podría ahorrar Málaga a sus arcas municipales?
    • Málaga no tiene muchas fuentes de agua potable y mucha gente consume agua embotellada a pesar de que el agua municipal es de buena calidad. Los restaurantes no suelen ofrecer agua del grifo, aunque una ley en Andalucía obliga a ello.
    • Málaga cuenta con un lugar donde intercambiar ropa de segunda mano, en la Casa Invisible, lo cual fomenta la economía circular. También, la ONG Madre Coraje tiene sede en Málaga, donde recoge todo tipo de ropa, electrodomésticos, medicinas, juguetes, libros… y tiene contenedores repartidos por la ciudad. Las tiendas de ropa ética y productos ecológicos son escasas, pero existen.
    • En Málaga, los buzones se llenan de absurda publicidad. No hay respeto ni pudor por parte de los publicistas que meten, a la fuerza si hace falta, sus voluminosos catálogos, sin importarles que casi sistemáticamente se tirarán sin leer ni su portada. La publicidad debería ser, como máximo, de una cuartilla.
  1. Respeto por la herencia cultural y natural: Málaga sigue teniendo muchos bares y restaurantes “de toda la vida”, pero cada vez más proliferan los bares y restaurantes de comida rápida que despilfarran envases de un solo uso. La gente aprecia poco la comida local y de temporada, por lo que los restaurantes rara vez lo publicitan. Por otra parte, las playas de Málaga son, posiblemente, las peores de toda Andalucía: agua bastante sucia, arena que es más tierra que arena, gente que “olvida” sus desechos en cualquier lugar… Hace no muchos años, la gente cogía coquinas en la playa de la Misericordia. Ahora es imposible y eso dice mucho de lo que estamos haciendo. La desembocadura del Guadalhorce está protegida en Málaga, y es uno de los lugares de Naturaleza más apasionantes de la provincia. Pero muy cerca de allí, ahora quieren destrozar Arraijanal si los malagueños no lo impiden, un reducto de costa natural que aún se mantiene sin cemento. Si Arraijanal no se conserva, los malagueños deberían pensar cuáles son los intereses de su alcalde.
  1. Uso del suelo y crecimiento: Málaga es ejemplo de una ciudad que quita espacio a la Naturaleza teniendo muchos pisos vacíos, solares abandonados o edificios en ruinas. El ayuntamiento de Málaga ha sido acusado de querer despoblar el centro. Tapar con cemento más tierra es grave en una costa ya muy maltratada.
  1. Integración de extranjeros y refugiados: El partido del actual equipo de gobierno local no se ha caracterizado por su solidaridad hacia los más desfavorecidos. Los extranjeros solo son bien recibidos si son ricos y vienen de turismo, pero la mala planificación está haciendo crecer la “turismofobia” entre los malagueños que viven en el centro de la ciudad.

Algo hay que hacer para mejorar todos estos aspectos. Afortunadamente, el ayuntamiento de Málaga tiene una web para que los ciudadanos puedan hacer sus quejas y sugerencias, en la cual puedes (y debes) hacerles llegar tu opinión respecto a estos temas.

Para terminar, queremos añadir que los resultados aquí expuestos se basan en opiniones particulares y no en una macroencuesta. Nos gustaría que alguien que opine lo contrario rebatiera este análisis en todos o algunos de sus puntos.Click para leer un interesante resumen de ese libro sobre el

Más información:

NOTA: artículo publicado originalmente publicado por El Observador.

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Contenido publicado orginalmente en: https://blogsostenible.wordpress.com/2018/03/21/malaga-ciudad-insostenible-cementera-arboricidio/

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